El Aceite de La Rioja, con Denominación de Origen, está considerado como una delicatessen por sus características organolépticas. De un intenso color verde y de sabor afrutado, está presente en los principales restaurantes y en las tiendas gourmet.
En La Rioja, el cultivo del olivo siempre ha contado con gran arraigo, sobre todo en La Rioja Media y en los valles del Cidacos y del Alhama; una tradición en el cultivo que se une a la gran calidad del aceite riojano.
La Denominación de Origen Aceite de La Rioja ampara el aceite virgen extra producido, elaborado y envasado en la Comunidad Autónoma. En su proceso de producción y elaboración, todos y cada uno de los procesos y técnicas están especialmente dirigidos a la obtención de un producto totalmente natural para potenciar todo el sabor y las características propias del fruto.
Las variedades de oliva autóctonas de La Rioja son la Redondilla, la Macho o Machona y la Royal o Royuelo, a las que se han sumado la Arbequina, Empletre, Negral, Hojiblanca, Arróniz, Verdial, Picual, Cornicabra, Manzanilla y Blanqueta. La Denominación de Origen prohíbe, en todo caso, el uso de variedades transgénicas.
Asociación de Trujales y Olivicultores de La Rioja