La Coliflor de Calahorra, con Indicación Geográfica Protegida, se distingue de las demás por su compacidad, su ausencia de granulosidad y su color. Su aspecto y su sabor motivan que esta hortaliza sea demandada por los principales mercados nacionales e internacionales.
La Coliflor de Calahorra se cultiva en el Este de La Rioja, una zona con unas características de suelo y clima idóneas para esta hortaliza. En concreto, están amparados por este distintivo de calidad los municipios de Calahorra, Aguilar del Río Alhama, Alcanadre, Aldeanueva de Ebro, Alfaro, Arnedo, Autol, Cervera del Río Alhama, Pradejón, Quel y Rincón de Soto.
Los agricultores y almacenistas de esta zona aportan sus conocimientos en el cultivo y en el manipulado, una experiencia heredada de generación en generación desde el siglo XIX y a la que se ha unido la aplicación de modernas técnicas.
La Coliflor de Calahorra cuenta con un agradable sabor y una bonita apariencia, con un diámetro mínimo de 11 centímetros, cabeza firme y compacta, hojas verdes, ausencia de granulosidad y un color que oscila entre el blanco y el crema, dependiendo de la variedad.
La Coliflor de Calahorra se comercializa en fresco. Todas ellas están debidamente identificadas con una etiqueta numerada en la que puede leerse la inscripción “Coliflor de Calahorra”. Únicamente las coliflores que han pasado por todos los controles pertinentes lucen este sello, garantía de su autenticidad.
Asociación Profesional de Productores y Comercializadores de Coliflor