






En una fuente de horno colocamos una cebolla entera, le añadimos Aceite de La Rioja y la metemos al horno, previamente precalentado, a 180º durante 45 minutos. Pasados 20 minutos, lavamos la berenjena y la introducimos en el horno, junto a la cebolla, con un poco de Aceite de La Rioja.
Una vez que la cebolla y la berenjena están asadas, las dejamos enfriar. Pelamos la cebolla quedándonos con las partes más blancas. Abrimos la berenjena y le quitamos la piel. A continuación, separamos todas las capas de la cebolla. En una bandeja de horno, y sobre un molde de acero, extendemos en primer lugar la carne de la berenjena y luego vamos colocando la cebolla.
Y terminamos añadiendo las tiras de Pimiento Riojano.
Llenamos un bol de agua, introducimos la piel de bacalao y la dejamos en remojo durante al menos dos horas para eliminar el exceso de sal. Después, sobre una bandeja de horno y encima de un papel de teflón para evitar que se peguen, las cortamos. Con el horno caliente, a 180º, las dejamos secar durante dos horas aproximadamente y, posteriormente, las dejamos enfriar. Las freímos con abundante Aceite de La Rioja y las retiramos con un papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
Una vez que tenemos las pieles de bacalao, sacamos la escalibada del horno, donde debe calentarse durante 10 minutos, y la desmoldamos. Colocamos los crujientes de bacalao en el plato, añadimos unas escamas de sal maldon y terminamos decorando con un cordón de crema de Pimiento Riojano.